El origen de la pistola no letal Taser®, su historia

Conocida por todos, el dispositivo Taser está revolucionando la seguridad en todo el mundo, al permitir a los trabajadores de la seguridad pública ejercer fuerza no letal en situaciones hasta hace pocos años mortales. Su sistema de incapacitación a distancia mediante descargas controladas, es una idéa que ha llevado décadas perfeccionar hasta llegar a la avanzada tecnología con la que funciona hoy. Entendiendo su historia conoceremos mejor su misión; salvar vidas.

Diferentes modelos Taser expuestos

En la violenta década de los sesenta, en los Estados Unidos, un físico llamado Jack Cover lee en el periódico la llamativa noticia que relata cómo un hombre acabó accidentalmente sobre una valla electrificada, sobreviviendo a la situación, pero lo que llamó la atención de Cover es que el protagonista de la noticia quedó temporalmente inmovilizado por la valla. Jack Cover había sido piloto de bombarderos en la Segunda Guerra Mundial y trabajaba en esos momentos en la industria aeroespacial. En los sesenta se vivían altos índices de delincuencia en las grandes ciudades de los Estados Unidos, lo que motivó que el Presidente Lyndon B. Johnson formara un grupo de trabajo para crear una Comisión que estudiaría la situación y aportase soluciones. Tras 18 meses publicarían el histórico informe final titulado “El Desafío del Crimen en una Sociedad Libre” que cambiaría la seguridad pública y la justicia en aquél país para siempre. Una de las recomendaciones que ofrecía aquel informe versaba sobre la idoneidad de que los policías dispusieran de medios no letales para detener rápidamente amenazas sin provocar graves lesiones. Todo esto indujo a Jack Cover a aventurarse en sacar al mercado su idea de usar la electricidad para incapacitar.

 

Había que ponerle nombre al dispositivo, y Cover recordaba unos cómics que le gustaban llamados “Tom Swift and his Electric Rifle”. Estaba claro que de ahí sacaría el nombre, por lo que TSER empezaría a encabezar sus patentes. Aunque, poco después, su difícil pronunciación la solucionaría añadiendo la A con la que pasaría a la historia: TASER. Las primeras TASER comercializadas en 1974, impulsaban sus dardos mediante pólvora, lo que legalmente entró en la categoría de “arma de fuego” y tuvo restricciones en su comercialización, aunque ya empezó a ir en el maletero de algunos coches patrulla.

Jack Cover, creador de la Taser muestra su invento

Jack Cover, creador de la Taser muestra su invento

Para desarrollar la tecnología de las primeras TASER, Jack Cover estuvo durante 3 años realizando pruebas a voluntarios humanos con supervisión hospitalaria en el Joseph´s Hospital de Florida. Pese a que este desarrollo se realizó bajo parámetro científicos, los primeros modelos de TASER no alcanzaron el éxito esperado. Un caso típico de tecnología adelantada a su tiempo con barreras de aceptación.

Pero en 1991, los hermanos Rick y Tom Smith junto a Cover fundan Air Taser Inc. que trabajaría en mejorar su dispositivo y lograría presentar en 1999 la Taser M26, que utilizaba nitrógeno comprimido para proyectar los dardos incapacitantes. La aceptación de muchos cuerpos policiales importantes en Estados Unidos de este modelo fué inmediata, lo que propició que los siguientes modelos recibieran continuas mejoras gracias al feedback de los policías que las usaban y la apuesta de la compañía en continuar investigando.

Hoy, aquella mañana leyendo el periódico que encendió la chispa en Jack Cover ha transformado el trabajo policial y ha salvado miles de vidas; al evitar el uso de medios letales en decenas de miles de actuaciones que sin Taser habrían acabado en graves consecuencias.

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