“Sin esa pistola Taser, estaría muerto”

La pistola Taser ha sido estudiada en múltiples laboratorios satisfactoriamente. Aún así, ningún estudio científico será capaz de certificar, con todos los condicionantes que lo rodean, un suceso callejero. Hoy os traemos una historia de supervivencia policial de las que pueden producirse en cualquier país y cualquier momento.

Agente londinense salva su vida gracias a la Taser

La noche del 8 de Agosto, como muchas otras noches, dos agentes patrullan en vehículo por las calles de Londres. Haciendo lo que llevan haciendo muchas monótonas noches; mirando a la gente, intuyendo que se cuece en los grupos de las plazas o identificando comportamientos anómalos.

Pero aquella noche, para el oficial Outten de la Policía de Londres, dejaría de ser normal para convertirse en su fugaz visita a las puertas del cielo. Junto a su compañera Helen Brooks, detectaron una furgoneta cuya matrícula les indica que carece de seguro, “otra más”, pensarían. Se sitúan con su vehículo tras la furgoneta identificada y activan sus luces para indicarle que se detenga. Parecía otra sanción de tráfico de tantas.

Cuando se detiene; le indican que avance hasta la acera para no entorpecer el tráfico. Emprenden la marcha ambos vehículos, pero parece que el sujeto ha olvidado las indicaciones y continúa como si nada. “Que raro”, vuelven a hacerle indicaciones con las luces indicativas los agentes, 300 metros recorren hasta que se vuelve a detener el oscuro vehículo sin seguro. Esta vez, los agentes sitúan su vehículo oficial frente a la furgoneta para bloquearla, y que no vuelva a reanudar la marcha de nuevo.

Lo que sigue es conocido por muchos patrulleros como parte de su rutina, otro conductor que se altera y se niega a seguir las indicaciones de la autoridad cuando se le requiere. Aunque esta noche será diferente y lo que ocurra a partir de ese momento dará la vuelta al país británico. Los policías forcejean con el conductor, llamado Muhammad Rodwan y de 56 años, que se niega a seguir las órdenes. Saca un machete y ataca al oficial Brooks con extrema violencia. En segundos, asesta varios golpes al policía que nota, sin aún sentir dolor, cómo su sangre cubre sus ojos. La frontera entre la vida y la muerte para Brooks esa noche, no la marcaría ningún lobo solitario, ni algún famoso atracador. Una simple furgoneta sin seguro, como tantas, con su ordinario conductor insolente, dejó a este oficial inglés sangrando en plena calle.

El entrenamiento y el equipo adecuado, truncó el viaje que esa noche las Valquirias le habían adjudicado al agente Brooks. Instintivamente y ante el comienzo de un abrumador ataque con arma blanca que estaba a punto de recibir, sacó su pistola Taser X2 y la empleó sobre el cuerpo de Rodwan, la corta distancia y la situación hacen errar la primera descarga. Por suerte, la Taser X2 que lleva en dotación permite dos disparos, por lo que vuelve a accionar el disparador y ve caer al suelo a su atacante.

Asi se defiende del ataque el policía de Londres

Celebrado ya el juicio y con Brooks recuperado, la acción de aquella noche del 8 de Agosto, registrada por las cámaras corporales AXON, de los dos policías y otras de los teléfonos móviles de los testigos, empezó a circular por medios de comunicación y Redes Sociales. Las fotografías del policía momentos posteriores al ataque y en el hospital no dejan duda de la violencia del ataque. Hoy al agente, le acompañan para el resto de su vida unas aparatosas cicatrices.

 

Un periódico definirá a nuestro protagonista como “El policía más valiente de Gran Bretaña” otro cómo Héroe, y conoceremos su experiencia en las entrevistas que realiza. La definición que relata del estado en el que acabó, nos da una idea del estrés en el que se encontraba en el momento que logra repeler el ataque, haciendo uso de su Taser:

“Hasta el punto en que me estaba concentrando en mi respiración, pensando que si puedo disminuir mi respiración, puedo disminuir mi ritmo cardíaco, disminuir la pérdida de sangre y evitar que me desmaye”

policia portada de periódico

Este suceso coincide en el Reino Unido con la complicada situación de seguridad que atraviesa el país y que está obligando a aumentar la dotación de sus policías en la calle. El agente Brooks expuso la situación con una claridad irrefutable “Sin esa pistola Taser, estaría muerto. No estaría aquí hablando contigo ahora”.

Hemos agrupado todas las imágenes del suceso en el siguiente vídeo: