El uso policial de la Taser®

La llegada de la pistola eléctrica Taser® está suponiendo un cambio de paradigma en el uso de la fuerza no letal por parte de los policías. Técnicamente; Taser® se trata de un Dispositivo de Control Electrónico (DCE) o también llamado Dispositivo Conductor de Energía, aunque la primera definición sea la que le da Axon, su fabricante, la segunda está más extendida en España. El uso de este dispositivo no letal se rige por unas pautas marcadas, que todo usuario debe conocer, en este artículo vamos a exponer las más importantes.

Policia con pistola taser, la mejor arma no letal

Con la proliferación de los teléfonos móviles con cámara, el trabajo policial está más expuesto que nunca en la historia al escrutinio del público. Esto obliga a los policías a realizar un uso óptimo de la fuerza, aunque esto no obligatoriamente dará por asegurada la aprobación de la audencia que contemple la actuación, como muchos sabemos. El particular funcionamiento de la pistola Taser®, requiere de sus usuarios seguir un procedimiento operativo y legal específico.

Cuándo usar la Taser®

 

Es importante tener claro que el dispositivo del que tratamos se utiliza únicamente para incapacitar, por lo que su uso estará restringido a la necesidad de emplearlo ante sujetos que ejerzan resistencia activa a las órdenes de la autoridad. Especialmente en aquellas situaciones que supongan un riesgo para la integridad física de terceras personas o de los agentes, incluyendo a los que estén poniendo en grave peligro la seguridad ciudadana.

La resistencia pasiva a la detención, no es un supuesto contemplado para la utilización de la Taser®. El sujeto, para recibir la descarga, debe estar ejerciendo una oposición activa a las órdenes verbales de los agentes, que impida a estos imponer sus requerimientos de que detenga su actitud.

La capacidad de saber elegir las actuaciones en las que desplegar la Taser® marcará el éxito de la actuación en relación a análisis posteriores tanto públicos como internos.

Cómo usar la Taser®

 

Los policías autorizados a portar el dispositivo de Axon han recibido formación específica sobre el uso de su Taser®. En dicha formación de empleo de la pistola Taser® adquieren el conocimiento de las pautas que seguirán al desplegarla y que deben ser las siguientes:

  1. El agente habrá agotado las órdenes verbales hacía el sujeto objetivo.
  2. La Taser® será desplegada informando a la persona de que esta será utilizada si no depone su actitud. Para reforzar el mensaje el dispositivo cuenta con arco de advertencia visual y sonoro.
  3. Engrilletar inmediatamente al sujeto después de la descarga. Dispondrá de unos 5 segundos donde el sujeto habrá perdido completamente la movilidad de brazos y piernas. Y así evitar aplicar más descargas para lograr la detención completa.
  4. Realizar el atestado policial, haciendo uso de las características de la Taser®. La cual habrá grabado diferentes datos de su uso durante la actuación, además de marcar la zona en la que ha sido empleada con un confeti marcado con su número de serie.

Cuando no usar la Taser®

 

Por la especial concepción de estos dispositivos no letales, que basan su funcionamiento en impulsos eléctricos gestionados constantantemente por el procesador que llevan incorporado para multiplicar su seguridad. Los procedimientos de empleo de este dispositivo prohíben su uso en las siguientes situaciones:

  • Mujeres que el policía tenga sospechas de que se encuentran embarazadas.
  • Niños y ancianos mayores de 70 años.
  • Ante sujetos que se encuentre en situaciones cuya caída le suponga un grave daño físico (como estar sobre muros, cornisas…).
  • Cerca de sustancias o gases inflamables

 

Trabajar con Taser®

 

El agente de policía que porte durante su jornada laboral el Taser® es responsable de su correcto uso, verificando al comienzo del turno la carga de la batería y si los cartuchos están cargados correctamente. Debe portarla en la funda para Taser® autorizada, e igualmente con el cartucho de repuesto, porque llevarlo en el bolsillo no es la mejor idea; al poder efectuar una descarga involuntaria ante unas condiciones extraordinarias.

Contar con este dispositivo en las manos de los policías, les ofrece una ventaja nunca vista en intervenciones con sujetos violentos. Dichas intervenciones, antes de Taser®, tenían como resultado daños físicos para ambas partes en un gran porcentaje de las actuaciones. Esta gran vistud va aparejada a una gran responsabilidad; conocer los protocolos de actuación con Taser® y regirse a ellos en las situaciones en las que deba emplearse, es la sencilla regla para gozar de sus ventajas.